Esta debería ser de las primeras reglas ya que es absurdo que quienes pretenden destruir Chile (ie no condenar la violencia) participen en un proceso cuyo objetivo es precisamente lo opuesto.
Es ingenuo creer que si se los incorpora a la institucionalidad (como algunos piensan) acatarían las reglas del juego ya que esta demostrado que solo lo hacen cuando les conviene y cuando no les conviene no tienen empacho en saltarselas…
Un comentario
Ningún partido político debería ser prohibido. Libertad de pensamiento y de opinión. Sí se deben sancionar la incitación al odio y los actos específicos que violentan la paz social y la dignidad de las personas.